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Pepa Ruedas, ¿madre y piloto o piloto y madre?
Por Raymond Blancafort

A los aficionados actuales el nombre de Pepa Ruedas quizás no les diga mucho. Pero esta piloto de rallies fue en su día una de las españolas más internacionales y en su momento asidua del nacional de rallies donde, junto a Ani Fuster, libró una dura batalla por el título femenino de rallies contra Núria Llopis y Paloma Landete.

Pepa era todo un carácter. En aquellos tiempos mujer de otro insigne piloto, Pedro Bonet, y madre de 4 hijos… lo que no le impedía tener un buen golpe de volante. De ella decía Isidro Oliveras –uno de los españoles que más rallies ha corrido fuera de España, el que más entre los amateurs–, que también formaba parte de la Escuderia Becmo primero y del Freixenet Rally Team después, que “Pepa tenía un carácter fuerte cuando le hacía falta y siempre ponía a todos en su sitio, ya fuera con mano izquierda o, si hacía falta, cortando por lo sano”.

Pepa sorprendió en el I Trofeo Escuderías Catalanas de Montjuic. Pedro estrenaba un Seat FU 1800 preparado por Movi, completamente nuevo, y ella ‘heredó’ el Seat 1430 de grupo 2. Sus tiempos de entrenamientos le valieron salir en primera fila de la cuarta manga pese a su corta experiencia (creo que había hecho alguna subida con el Alpine de Pedro).

Yo la conocía bien. Si no nos podíamos reunir en César Augusto lo hacíamos en su casa, en cena improvisada… aunque nos hacía lavar los platos después. Y su coche familiar, primero un Mehari y después un Citroën GS… los utilicé más de una vez para dar asistencia en los rallies. Fue con el Opel Kadett de grupo 1, elegantemente negro y con detalles dorados de la publicidad de Freixenet Cordón Negro, que era sorprendentemente rápida, con un estilo de pilotaje directo y sencillo.

¿Cómo compaginaba la vida familiar y los rallies? Bueno, en aquella época los amateurs, al menos los catalanes, entrenaban poco…. ¡ya lo hacía Antonio Zanini por ellos! El primer trabajo de los copis era fotocopiar las notas de Antonio y si había suerte se hacían una pasada de corrección.

Gracias a ello y a que Seat tomaba parte en el Europeo, Pepa acudió a correr algunas pruebas del Campeonato de Europa, dos veces las 24 Horas de Ypres y un Hunsrück, entre otros, acabando en varias ocasiones y llegando a subir al podio femenino.

Pepa Ruedas: “Mi mejor anécdota ocurrió en Ypres. Pinché dos ruedas del mismo lado y sólo llevaba un recambio. Me veía abandonando cuando unos espectadores me señalaron un Toyota Corolla aparcado del que podría coger una llanta. Mis mecánicos estaban allí y rápidamente lo hicimos, dejando una nota en el parabrisas del coche. Así pude concluir la prueba. Al final se nos presentó el dueño del coche y amablemente nos pidió la llanta. Le dimos las gracias…”.

El rally que no pudo acabar fue el RAC británico de 1970, que corrió en el último momento con la periodista de motor María Angeles Pujol. La primera noche tuvieron un problema con el alternador y en pleno País de Gales, a las dos de la madrugada, tuve que ir en busca de baterías por las gasolineras yo que por entonces era ‘poken, muy poken, el english’ que hablaba (bueno, no he mejorado gran cosa con el tiempo) pero conseguí cuatro, o sea que me espabilé. Pero ese recambio no fue suficiente y abandonaron. Pepa me agradeció las baterías… pero no me perdonó nunca que yendo tras las baterías hubiera olvidado los bocatas y es que aquella etapa del RAC tenía 36 horas non stop con apenas dos descansos de un par de horas. Quizás por eso siempre que podía acababa la frase diciendo “y el ‘Blanca’ (que así me llamaban), el peor de todos”.

Pepa se despidió de las carreras en un Rally d’Hivern, en Barcelona. Y esta vez hizo que Pedro Bonet se sentara a su derecha, en el ‘asiento del miedo’ y que por una vez hiciera de copiloto.

Raymond Blancafort
Barcelona, 7 de marzo de 2018