Por Josep Autet (en castellano).
En mi opinión, el titular de este obituario por un servidor redactado, es acertado. Originario de Treviso, en la región del Veneto, Claudio Bortoletto (2-2-1954 – 8-7-2025) fue en su época un extraordinario manager de equipo, con todo lo que deben tener los grandes directores de raza que ha habido a lo largo de la historia: oficio y agallas. Después de una vida trepidante, ha tenido que ser un fulminante cáncer el que en tres meses se lo ha llevado a los 71 años.
Sin duda el automovilismo italiano y europeo está de luto por el fallecimiento de Bortoletto. A principios de los años 70, a los veinte y pocos años, fue piloto aunque obviamente esta no fue la faceta en la que triunfó, pero sí le sirvió para entrar en contacto con la Jolly Club, de la que pasó a ser director Deportivo poco después tras ser fichado por el propietario de la estructura, Roberto Angiolini (fallecido en 2020 a los 75 años).
Es bien sabido que la Jolly Club era el principal equipo satélite de la escudería Lancia y con su saber hacer –de Angiolini y Bortoletto– logró tener siempre las mejores mecánicas oficiales, desde los Stratos a los Delta Integrale, pasando por los 037 y Delta S4. En los últimos años de Lancia en competición dirigió los mismísimos Delta HF Integrale oficiales en el mundial, decorados con los colores Martini Racing. Se cuentan más de 150 sus victorias logradas con Lancia en los campeonatos del Mundo, Europa e Italia, así como numerosos campeonatos, entre ellos varios italianos y europeos absolutos e incluso un mundial absoluto (1992) y otro de grupo N (1987), este con Alessandro Fiorio, hijo del patrón del equipo oficial.
Pero nada es para siempre y la retirada del grupo Fiat-Lancia de las carreras, y la posterior disolución de la Jolly Club, hizo que Bortoletto tuviera que redirigir sus ocupaciones. En los últimos años colaboró tanto con ACI Sport en la organización del campeonato italiano de rally, como con el rally del WRC de Cerdeña, ofreciendo sus conocimientos y labor en una prueba bien establecida en el mundial. Últimamente, ya fuera de las grandes responsabilidades, se ocupaba del montaje y control del parque de asistencia.
Retrocediendo en el tiempo y recordando a Claudio Bortoletto en la competición española de los 80 –que fue la que vivió a fondo un servidor–, siempre dirigiendo a los diferentes equipos Lancia presentes en nuestros rallyes, te dabas cuenta que tenías ante ti a un jefe riguroso y avispado que, al tratarse de alguien de la competencia, era un tipo ante el que no podías relajarte ya que estaba en todo y te escrutaba cuidadosamente como un gran hermano.
Recuerdo que en el Rally Costa Brava de 1985 (que ganaron Biasion-Siviero con un Lancia 037 de la Jolly-Totip, formación que también llevaba las unidades de Cerrato-Cerri y Serviá-Sabater) Bortoletto estaba situado al final del primer tramo, Condado del Jaruco, y con el desparpajo que le caracterizaba nos pidió el tiempo esbozando una media pero indisimulada sonrisa, sabedor que sus coches nos habían sacado tiempo. Zanini se indignó con la insistencia de aquel socarrón personaje y lo mandó a freír espárragos, lo que provocó un sonoro desaire del italiano. En fin, tonterías vistas 40 años después, los rallyes son una especialidad a menudo con tensión ambiente, que gentes como quien hoy traemos a esta ventana dominaban a la perfección.
Lo que está claro es que reconozco la gran valía de este hombre de actitud desafiante pero muy, muy profesional, y toda una garantía de eficacia… para el equipo o piloto que lo tenía en sus filas. Descansa en paz Claudio, tu paso por este deporte lo recordamos muchos con admiración.
© Josep Autet
22 de julio de 2025
JAS Info Service
Leer el artículo “Jolly Club, un sueño hecho realidad”, escrito por Josep Autet (JAS Info Service) en 2020:
https://www.jas.es/7196-19-88-noticia?id_noticia=7196&client=19&event=88