Clàssic dels Volcans 2025 



Por Antonio Arderiu.

La velocidad es una sensación subjetiva que depende de las circunstancias y del sujeto que la experimenta. Puedes sentir esta sensación tanto en una moto de carreras como subiendo una cuerda. Hacer el tramo de Osor en bajada, húmedo, a media de 50 km/h con un coche de hace cincuenta años, sin dirección asistida, ruedas estrechas y con frenos del mismo año, les aseguro yo que da esa sensación, la de ir muy rápido. Este era uno más de los alicientes con el que nos obsequió el Clàssic dels Volcans de 2025.

El día 13 de diciembre de 2025 tenía lugar, con base en Olot, la edición 2025 de este rally. Nos inscribimos al mismo con el que ya va siendo popular Zastava 101, tras una revisión completa desde el último rally, donde había quedado un poco chungo. Sin novedades dignas de destacar, salvo un cambio de cojinetes en las ruedas anteriores. A mi, personalmente, el Volcans me gusta mucho porque tiene de todo y hay mucha etapa nocturna, lo que da un plus de emoción y tranquilidad en la conducción.

Fuimos 50 equipos los que verificamos en Olot como paso previo a la degustación de una magnifica salchicha (en catalán: butifarra), con pan con tomate, con la que la organización nos obsequia cada año. Por delante nos esperaban 351 km de los cuales 190 controlados. Salimos con el dorsal 38, es decir, de los últimos y detrás de todos los consagrados de la especialidad como Juan Pedro García, David Garrigoles, Josep Maria Vidal, Pepe López, Pierre Juanola, Santiago Saltó, Ñaki Bosch, etc. El día amaneció un poco nublado y fresco pero sin llegar al extremo de otros años. Calculamos, como así fue, que haríamos seis tramos con luz diurna y, el resto, ya con la oscuridad de la noche. Y a ver que pasaba…

El primer tramo era el conocido Capsacosta. El piso estaba bien pero, en su parte superior, muy húmedo y resbaladizo en las zonas umbrías. Lo peor de este tramo fue que, merced a la temperatura agradable que hacía, había mucho tráfico de coches y bicicletas que dificultaban enormemente mantener la media. ¿A mi me pueden explicar Vds. por qué los ciclistas tienen que ir uno al lado del otro en lugar de uno detrás de otro? Yo ya se que está permitido pero nadie dice que sea obligatorio… al final, 20 puntos en un tramo que fue ganado por Juan Pedro García – Carles Jiménez (Citroën AX GT), con 3,7 puntos y, en Históricos, por Josep Maria Vidal y su hija Jana (Autobianchi A-112 Abarth), con 3,8 puntos.

De Capsacosta al otro tramo, un breve enlace de poco mas de 7 km. El tramo no era otro que el conocido Santigosa, en subida y con la prolongación final hasta Ripoll. Aquí, que ya hacía sol, no encontramos humedad en la subida y, para mi sorpresa, vi que era igual de complicado que en dirección contraria. Lo complicado de Santigosa son los 2 km aproximadamente que hay antes del Col y justo después, si se hace en dirección contraria. Las curvas cerca de Sant Joan de les Abadesses las puedes negociar bien pero estas del Col son retorcidas. Pasado el Col, muy sucio y húmedo pero relativamente fácil de mantener la media. El problema vino en el trozo de Vallfogona de Ripollès, donde, a nuestro paso, el tráfico en un sentido y otro era muy intenso entre coches, bicicletas y... ¡¡motos!! Acabamos con 42 puntos en un tramo en el que resulto vencedor en nuestra clase Josep Mª Vidal, con 9,8 puntos.

Después de este tramo venia el enlace mas largo del rally, que nos llevaba vía C-17 hasta el siguiente, un aspirante a “macrotramo”. Este no era otro que Sant Andreu de la Vola – Coll de Bracons – Joanetes. A mi, que me perdonen los de Joanetes pero no le veo la gracia al paseo rallystico “pour les environs”. Mucho cruce, mucha casa que pasas rozando y mucho tráfico lógico de los lugareños. Pero emoción o regularidad, poca… Pero, en fin, ahí esta. La Vola nos fue aceptablemente bien, y eso que encontramos bastante tráfico en contra, pero que, afortunadamente, pudimos preveer. Cuando pasamos el cruce que va a Bracons el tráfico desapareció y pudimos subir con cierta alegría. El descenso ya fue más complicado y, además, con mucha bici en medio, pero es un trozo divertido hasta llegar a Joanetes, donde se convierte en un auténtico aburrimiento. Cruce, recta, otro cruce, etc. hasta que, al final, preso de furia asesina, en una recta amplia apreté a fondo el acelerador. Resultado: me salté un cruce y nos perdimos, ¡¡porca miseria!! No mucho, porque Luis Góngora estaba al tanto, pero sí lo suficiente para “palmar” 92 puntos que nos situaron en la posición 25. En la general, y en la nuestra, ganó Josep Maria Vidal, con unos insultantes 13,4 puntos.

Acabado el tramo a toda pastilla para recuperar, teníamos que atravesar Olot para ir al siguiente, que era El Torn. Este tramo yo creo que lo pusieron de relax después del Coll de Bracons pues, con asfalto bueno, sol y no excesivas complicaciones, lo pudimos negociar bastante bien, acabando con 18 puntos que nos situaban en el lugar 20 de la general, que fue vencida de nuevo por Josep Mª Vidal, con 5,1 puntos.

Con este tramo, que nos dejaba cerca de Melianta, acababa la primera etapa y podíamos disfrutar de 50 minutos para un tentempié. Despachado el bocata y después de la obligada visita a la mezquita de ven-y-mea, un no muy largo enlace, atravesando Banyoles, para enfrentarnos, todavía con luz de día, al tramo La Mota–Adri.

Este me gustó bastante, todo y que, por poblaciones circundantes, había mucho cambio de ritmo. Pero el asfalto estaba bastante bien y no había excesivas complicaciones. Se impuso Juan Pedro García, con 5,1 puntos y, en Históricos, Mia Vidal, con 6,9. El Zastava acabó con 18 puntos, permaneciendo en el 20 de la general.

Y casi sin poder ni respirar venía el siguiente, Llorà–Bonmati, de iguales características pero quizás algo mas estrecho y con cuestas en las que era un poco difícil alcanzar la media. Juan Pedro volvió a imponerse con 10,3 puntos, seguido de Mia Vidal con 14. Por nuestra parte hicimos unos honorables 30,7 puntejos, siguiendo los 20 de la clasificación.

Otro corto enlace nos llevaba al siguiente: Mas Llunes. Este arrancaba del polígono industrial de Anglès y finalizaba en Aiguaviva. Aquí la cosa ya era más complicada. Mucho cruce perdedor, mucho bache o saltito de esos que se llaman ralentizadores, carretera estrecha y asfalto bastante roto. Con todos estos ingredientes nos cayeron 95 puntos en una especial que fue ganada, de nuevo, por Juan Pedro García, con 10,6 puntos y, en nuestra clase, por Mia Vidal, con 11 puntos. Nosotros, para mi bochorno, hicimos 95 puntitos de nada que, todo y con ser muchos, nos permitieron ganar una posición, señal que el resto de la parroquia tampoco se libró de complicaciones.

Y, de allí, al conocido Brunyola, otro corto paseo. Este tramo me es particularmente antipático: está lleno de cruces que no ves, es estrecho y tiene todo tipo de obstáculos en la calzada, que si ralentizadores, que si canales… En fin, una lata. No obstante mi animadversión, lo negociamos bastante bien, haciendo 20 puntejos y ganando una nueva posición en un tramo que fue ganado overall por Juan Pedro García, con 6,1 y, en Históricos, por Josep Mª Vidal, con 10,1.

Ahora empezaba lo bueno. Ya de noche nos enfrentábamos a Cladells, versión corta. Los primeros km son complicados por la pendiente y las paellas. Los coches con pocos CV y pilotos desastre, lo tenemos difícil para alcanzar la media. Tienes que subir en marcha corta y estirando las rpm y, por mucho que Luis me fuera diciendo “estira y no cambies” a mi me entraba como angustia vital. Luego, el resto, una vez estás arriba, es delicioso pues, con el asfalto tal como está, parece que vas sobre raíles ya que las curvas están peraltadas de tal manera que el coche requiere poco esfuerzo y, con el Zastava, puedes ir casi todo el rato en tercera. Hicimos unos 51 puntos muy dignos, mientras se imponía Juan Pedro García y su Citroen “avión”, con 15,7 puntos. Y, lo más importante, ganamos una posición hasta el 17 de la general.

Tras cruzar Sant Hilari Sacalm, el penúltimo del día: Osor, con un macro encantamiento al final. La carretera extremadamente húmeda y resbaladiza lo hacia un poco complicado y el Zastava parecía, en ocasiones, que tuviera dirección asistida. Osor es un tramo especial. Es una sucesión de tramos rápidos, seguidos de otros cortos pero muy delicados, donde pasas unas curvas en ángulo, con unas rocas salientes que dan la impresión de que te golpearás contra ellas, para empalmar con otro rápido, un zigzag por en medio de unas casas… en fin, una sucesión de “coitus interruptus”. Y cuando llegamos al pueblo de Osor, un encantamiento.

Giro brusco a la izquierda para subir a una ermita que no me acuerdo ni de como se llama, por un camino de asfalto roto, subida pronunciada y piedras en la calzada y, llegando arriba, un descenso hacia el pantano de Susqueda también muy pronunciado, pero con una calzada muy resbaladiza y curvas en ángulo que debías negociar muy despacio para no caerte al pantano. Al final no se nos dio tan mal: 41 honorables puntitos y mantener la posición en la general, que fue ganada por Juan Pedro con 19,2 puntos y, en nuestra clase, por Mia Vidal con 29.

Un largo paseo, vía La Cellera de Ter, nos llevaba a la entrada de Amer, donde arrancaba el ultimo tramo, Barroca–Encies, que también tenia encantamiento. Tamo antipático, con mucho cruce irracional y un encantamiento en medio consistente en un trozo de tierra, en no muy buen estado, pero que, además, escondía un enorme agujero en medio de la pista, donde cabía el Zastava entero. Encontrar el inicio ya tenía su enjundia y vimos a varios participantes que se pasaron el cruce pero, lo del agujero y la tierra era para nota. Caímos en el y se encendió la luz de la presión de aceite, lo que nos ocasionó un susto morrocotudo, pues nos veíamos ya tirados allí.

¿Creen Vds. en las casualidades? Poco antes de este incidente íbamos comentando con Luis que faltaba la monería de un trozo rompedor que suele ser habitual en el Volcans y, justo entonces, ¡¡paff!! ¡¡Al agujero!! Bueno, sin consecuencias y con un resultado digno de 38 puntos que nos permitían mantener la posición 17 final. Juan Pedro García ganó el tramo con 14,8 puntos y Mia Vidal en Históricos, con 20,8.

Un relajante enlace hasta Can Xel, donde nos esperaba una opípara cena y la clausura de este rally, puso fin a nuestro Volcans 2025. Posición 17 de la general y terceros en Históricos. Y un saco de puntos, como debe ser. Un muy buen rally, excelentemente organizado y bien pensado, con ritmo trepidante como, a mi personalmente, me gustan. Enlaces cortos y tramos vivos que no hacen sino retrotraerme a mi juventud de organizador. Las medias las consideré bastante bien impuestas, permitiendo cuidar el vehículo en las zonas delicadas. Los topes de media en Cladells y Osor ¡¡deliciosos!!

No quisiera terminar este escrito sin unas pequeñas consideraciones que, si se ven útiles, me alegraré, y si no, archívense elegantemente en la papelera. En estos rallys de regularidad a carretera abierta observo que cada vez se intenta incrementar más la dificultad con tramos difíciles, estrechos y rompedores, cuestión que me parece –y lo digo de verdad– muy acertada. Suelen hacerse de noche, lo que incrementa la seguridad. Ahora bien, junto a ellos se hacen tramos en carreteras concurridas que están muy bien pero se hacen de día, con lo que el riesgo aumenta exponencialmente, junto con la posibilidad de hacer escabechina de ciclistas, cada vez más abundantes.

Yo haría un reflexión profunda sobre si no sería mejor reservar estos rallys para la noche, o bien hacer los tramos “safari” de día y los otros de noche, aunque, personalmente, los preferiría todos nocturnos. Ves al que te viene en contra y, sobre todo, sobre todo, no hay ciclistas. En fin, ahí lo dejo para que personas mas autorizadas que yo mediten este extremo.

¡¡Nos vemos en el Clàssic dels Volcans 2026!!

©
Antonio Arderiu Freixa
Escaldes Engordany, 18 de diciembre de 2025
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