Por Josep Autet.
El fallecimiento de Sandro Munari (27-3-1940 / 27-2-2026), uno de los más destacados pìlotos de la historia de los rallyes y posiblemente el más grande de Italia, con permiso de Massimo Biasion, ha impactado de veras en el colectivo de los rallyes. Munari ha fallecido a los 85 años tras más de cuatro de enfermedad, agrabada en enero de 2022 por una neumonía que le mantuvo ingresado en el hospital. Tras volver a casa, la enfermedad en realidad no le abandonó y ha estado enfermo y completamente retirado en su domicilio de Bolonia. La muerte de Sandro Munari significa la desaparición del primer gran campeón italiano de rallyes, un hombre mítico y admirado en todo el mundo, con un estilo personal serio y caballeresco que infundía respeto y admiración.
Empezó en los karts en 1959 y en 1964 alternó las labores de copiloto, junto a su amigo Arnaldo Cavallari, con sus primeros pinitos al volante de Abarth 850 y Fiat 1300. Fue Mario Angiolini, primer patrón de la Jolly Club, quien le facilitó un debut como piloto de rallyes por todo lo alto. Eso ocurrió nada menos que en el 1000 Lagos de 1965, con un Lancia Flavia Coupé y Antonio Ghini de copiloto. Al rally finlandés le siguió el Monte-Carlo de 1965, con un Flavia oficial y George Harris a su derecha.
Como si nada –a los 25 años–, Munari ya estaba en la élite y su vinculación con la escuadra Lancia era total. Fue Campeón de Italia en 1967 y 1969 y ese primer año corrió por primera vez en nuestro país, el Rallye de España, en el que acabó 2º con Lancia Fulvia 1.3 en compañía de Luciano Lombardini. Esos años ya era uno de los puntales de la HF Squadra Corse, el equipo oficial de Lancia, con el que ganó la Mitropa Cup de 1971, siempre con unidades Fulvia.
Munari participó en bastantes pruebas en España. En 1968 logró la victoria en un desconocido Rallye Camino de la Plata, con recorrido entre Sevilla y Gijón, como no con un Fulvia 1.3 HF y David Stone de copiloto. Además de otras participaciones en el Rallye de España (6º en 1971; retirada en 1970 con un Fulvia descapotable) entre sus grandes resultados españoles no pueden olvidarse dos victorias clave, los rallyes Costa Brava y Firestone de 1973, que junto a otros cuatro triunfos le dieron el título europeo de ese año. En el primero de esos rallyes (21ª edición, este fin de semana se celebrará la 74ª) condujo un Lancia Fulvia HF 1600 y en el segundo un Lancia Stratos HF, en ambos con Mario Mannucci de copiloto.
El papel de Munari en el desarrollo del Stratos como máquina de carreras fue decisivo. El año antes de su introducción masiva a los rallyes, Munari tomó parte como ensayo en el Rallye Costa del Sol de 1972, en el que un problema de suspensión le hizo retirarse. Munari y Lancia formaron a lo largo de los años un tándem más que sólido, con las eficaces versiones Fulvia y el poderoso Stratos como armas de guerra.
El mundial de pilotos todavía no había sido creado y Munari ganaba en todo el mundo, en rallyes de tierra, asfalto y nieve. Su primer e inesperado gran triunfo había tenido lugar en el Rallye Monte-Carlo de 1972, con un Fulvia 1.6, y en la carrera monegasca ganó otras tres veces, todas consecutivas entre 1975 y 1977. El Stratos era una máquina de ganar y sorprendentemente bonita, que en manos de Munari, pero también de algunos de los mejores volantes de la época, apabullaban a la competencia. Lancia logró los títulos mundiales de marcas entre 1974 y 1976, en una parte importante gracias a los resultados de Munari.
En 1977 ganó la Copa FIA de Pilotos, embrión de lo que sería dos años después el Campeonato del Mundo de Pilotos. Ese año, con su Stratos-Alitalia logró su última victoria en Monte-Carlo, justo en la edición que se vivió el gran éxito de Seat Competición, con todos sus equipos en la llegada y en buenos posiciones, destacando el tercer puesto de Antonio Zanini-Juan José Petisco (Seat 124-1840), el primer gran resultado español en el mundial, hito que en 2027 cumplirá ya cincuenta años.
El final del Stratos como máquina de competición propició que Sandro Munari pasara al volante oficial de sendos Fiat 131 Abarth. El asunto no fue el mismo que con el prototipo de Bertone y sólo alcanzó el podio en Córcega de 1978, 3º con Mario Mannucci. A partir de ese año plagado de retiradas, Munari, a punto de cumplir 39 años, completó conjuntamente con Fiat un mini programa en rallyes africanos y en especial en el Safari, prueba en la que se obstinó de tal forma que significó su gran objetivo en los años siguientes, últimos de su carrera.
Tras correrlo anteriormente con Fulvia y Stratos, lo intentó con el 131, con un curioso Dodge Ramcharger, con Porsche 911 SC (Alméras), Alfetta GTV, Toyota Celica Turbo… pero no logró ganarlo, de modo que en su palmarés “sólo” figura como mejor resultado en el Safari el 2º de 1975, con el Stratos y Lofty Drews, y otros dos terceros. En total corrió el Safari 11 veces.
Ya retirado, Munari se dejó ver a menudo en pruebas de históricos, algunas de ellas en nuestro país, como el Rally Costa Brava de 2008. El propio organizador, Alex Romaní, le acompañó en otro evento ese mismo año, el Rutas Cántabras, siendo el único copiloto español que ha compartido habitáculo con el gran Sandro Munari.
También le recordamos en su visita al salón Auto Retro Barcelona de 2007, donde le pudo saludar Antonio Zanini, con quien compartió podio en aquel inolvidable Monte-Carlo de 1977. Aunque en los anales de la historia consta que Munari ganó siete pruebas del Campeonato del Mundo, esta cifra no es en absoluto representativa de sus méritos, toda vez que ganó multitud de pruebas antes de que el mundial de pilotos fuese creado y también importantes rallyes del europeo.
Su última carrera (con 56 años) fue la subida Trento-Bondone de 1996, con un Ford Escort Cosworth exCunico de la Jolly Club, con el que ganó en grupo A. No se puede olvidar su paso por los circuitos, que sin ser abundante sí fue destacado. Entre sus participaciones con prototipos destacan el Giro de Bélgica de 1971, con un Abarth 2000 SP, y las dos carreras que disputó en 1972 con un Ferrari 312P, en compañía de Arturo Merzario: victoria en la Targa Florio y 4º puesto en los 1000 km de Zeltweg. Tuvo proposiciones de varias marcas para seguir compitiendo en este terreno, incluso una de Williams para pilotar un Iso Rivolta de F-1.
Ya retirado del pilotaje, fue nombrado en 1985 team manager del equipo Alfa Romeo-Benetton de Fórmula 1 y después prolífico asesor de Lamborghini, marca con la que colaboró durante 10 años. También regentó una escuela de conducción segura, en alianza con Mercedes.
Recomendamos buscar el libro “Sandro Munari, una vita di traverso” (Giorgio Nada Editore, 2007), escrito a cuatro manos por el propio Munari y el periodista Sergio Remondino, una excelente retrospectiva de la vida y logros de “Il Drago” a lo largo de sus primeros 65 años de vida.
Descansa en paz Sandro, menudo Campeón estás hecho y cómo te admiramos los que te aplaudimos desde las cunetas, junto a las que pasaste en olor de multitudes. Buen viaje. Nuestro pésame a su esposa Flavia y a sus hijos Matteo, Alessia y Marialuce.
© Josep Autet
2 de marzo de 2026
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