Por Josep Autet.
Pues sí señor. Quinto Rally Costa Brava de un servidor haciendo equipo con Jordi Ventura y quinto finisher en la estantería, acompañado de trofeos de las clasificaciones a las que optábamos. Puede parecer prepotencia o exceso de ego, pero nada de eso es lo que quiero comentar, quienes me conocen saben que este estilo no me va. Correr el actual Costa Brava dedicado a los clásicos es toda una efeméride personal, precisamente por la edad que conlleva hacerlo ahora, cuarenta años después de unos tiempos casi inmemoriales. Y esta vez con un coche competitivo, como el de hace un par de años… pero mucho más sólido.
La “etapa 1” de la temporada 2026 de Ventura-Autet comprendía dos carreras: Lloret de Mar y Costa Brava, ambas recorriendo los mismos tramos, lo que ofrecía una excelente oportunidad para correr y ensayar en el primero de ellos y rematar el trabajo en el segundo. Eso nos permitió un buen entrenamiento en un terreno que conocemos bien. La semana anterior al Costa Brava Jordi Ventura, Abel Algué (Baporo) y el motorista holandés Dries Bosch llevaron el M3 a un banco de pruebas de Granollers para ajustar los parámetros del motor, una vez probada en Lloret la importante actualización recibida. El resultado fue óptimo.
La participación en el Costa Brava siempre es excelente y en esta ocasión nuestra mirada se dirigía, como no, a los abundantes BMW M3 en liza, encabezados por ese portento al volante que es Martin McCormack, junto a un puñado de pilotos que vuelan con estas máquinas. En esta ocasión no iban a ser menos. En el tramo nocturno del jueves nos sorprendió, con sinceridad, que el británico –y su copiloto James Morgan– nos sacaran sólo 1,9 segundos en “Santuari dels Àngels”, y el resto de BMW detrás, algo que nos alentó a hacer un buen rally.
Logramos concretar esta buena actuación en general, pero el británico y sus “secuaces” de los M3 (Pieter-Jan Maeyaert, Donagh Kelly, Gauthier Gheysen, Richard Doux, etc.), que iban casi tan rápidos como él en los tramos diurnos del día siguiente, empapados por la lluvia y con bandas de agua que cruzaban determinados puntos de la carretera, se mostraron intratables. Sólo en un tramo pudimos vencer al tal McCormack, de modo que finalizamos el viernes medio minuto largo por detrás del virtuoso de Irlanda del Norte.
Con todo, hay que contar que el acoplamiento de Jordi a su nueva máxima “top” funcionó a la perfección: pilotaje rápido y con sentido del ataque, como siempre, y una seguridad que maravilla. Que nadie piense que nuestra lucha estaba centrada contra unos rivales desconocidos y con poco en común con nosotros. Sabíamos de sus hazañas, eran una referencia y el Costa Brava lo que nos permitía era ver en directo como se desenvolvían, con un coche similar al nuestro, los líderes de Europa pilotando los M3 E30 preparados por Mats van den Brand.
El trabajo que sobre el M3 ha hecho Baporo, con piezas de última generación y el trabajo en el motor de DB Tuning antes comentado, es excelente. Falta posiblemente un ajuste más preciso de las suspensiones, pero el rendimiento que ofrece es magnífico. Los M3 punteros que vinieron al Costa Brava pesan algo menos, es posible que tengan algo más de motor que no sabemos… y sus pilotos son “jóvenes” de 40 años, con experiencia de casi dos décadas en competición y sobre terrenos de lo más difíciles por el norte de Europa. Para ellos, los riachuelos de medio metro de ancho que cruzaban algunas curvas de Osor eran una mayor humedad que servía para colocar mejor el coche de cara al siguiente viraje; o los barrizales que se formaron en Collsaplana, una manera de hacer subir de vueltas al M3 para enfocar con potencia disponible la siguiente parte más seca. En fin… Un par de estos M3 se dieron buenas tortas, pero el resto llegaron a la meta y McCormack en una extraordinaria tercera posición.
En la jornada final del sábado, con las secuelas del diluvio bien visibles en la zona del Montseny y nosotros estabilizados en la 14ª posición absoluta del europeo, vehículos pre2000 incluidos, hicimos un primer giro rapiditos y una segunda pasada a los tres tramos ya de compromiso y con las mismas Pirelli de mojado: nuestro objetivo estaba cubierto. Finalizamos la carrera en primer lugar de los Pre93 nacionales (segundos absolutos del CERH, tras el Escort WRC de Daniel Alonso-Jandrín López) y vivimos una experiencia que nos satisfizo a ambos.
Los dos estamos en una situación personal en que lo más importante es sentirnos competitivos y luchar para seguir siéndolo. Los europeos de los E30 estaban a otro nivel y en realidad tanto Jordi como yo, por edad, podríamos ser sus padres, pero nuestra aspiración era y sigue siendo agilizar mente y cuerpo (y Jordi brazos, piernas… y talento) para acabar en el mejor puesto posible y con la satisfacción de haber luchado contra nosotros mismos para sentir lo mismo que décadas antes… cuando teníamos la edad de nuestro rivales.
Termino hoy aquí, tiempo habrá para explicar más cosas y por supuesto hablar de los planes de la “etapa 2” de 2026, aún sin especificar a día de hoy. En todo caso, terminar dos carreras seguidas en el podio, notándonos competitivos, sienta tan bien…
Hasta pronto y gracias por leerme.
© Josep Autet
10 de marzo de 2026
JAS Info Service
Notas a pie de página
- Correr el Rally Costa Brava me agrada mucho. Y a Jordi, por supuesto, también. Desde que dejé las labores de comunicación de la carrera, justo en la edición cancelada un día antes de su arranque debido a la pandemia de 2020, he estado acompañando a Jordi Ventura en este rally, excepto en 2025 por temas que en su día comenté. Desde dentro se palpa una prueba muy crecida, con un ambiente extraordinario y una organización potente. Y un ejército de colaboradores de ensueño. La carrera es un espectáculo para la vista y el oído, debido al impresionante parque de vehículos presente. Y con mucha gente en la cunetas, casi, casi, como antes. Un placer.
- El trabajo de nuestro equipo Baporo fue excelente, tanto antes como durante la carrera, en la que tuvieron que cambiar en menos de tres cuartos de hora la bomba de dirección, que perdía líquido de manera paulatina. El trabajo de los mecánicos la convirtió en una cosa más de las carreras. Sin duda, Abel Algué tiene un gran equipo técnico de competición. Ver trabajar al unísono, debajo del coche, a Ferran, Marc y Abel, tres auténticos mecánicos de carreras, era un placer para la vista y para el reloj: aún sobraron algunos segundos para entrar a tiempo en el control, ¡chapeau!
- Corriendo, lo que uno no puede hacer es disfrutar de la cantidad de coches, pilotos y copilotos de nivel que circulan por la zona. Sabes que están y poco más. Dos de los que pude saludar fueron el belga Stéphane Prévot, que conocí cuando era copiloto de François Duval en Ford. Aquí corría con el joven Emile Breittmayer, en un Peugeot 306 Maxi Kit Car con el que acabaron justo delante nuestro. También saludé, pero muy de lejos, a Denis Giraudet (70 años ¡me gana!), que en aquellos tiempos mundialistas de Ford y el Escort vino al Catalunya con Armin Schwarz. Denis corría este Costa Brava con Raphael Astier en un Clio Maxi Kit Car. No terminaron.