En Avilés siempre se vive intensamente, por Josep Autet 



La cita avilesina, no voy a negarlo, siempre es especial para mi. El recuerdo de 1984 sigue bien presente, el homenaje con Zanini y el posterior podio con Ventura de 2024 permanece ahí y esta edición de 2026 no ha sido menos: nuevo podio y matemáticamente el título nacional de Pre92 en el bolsillo para Jordi y un servidor, ¿qué más podemos pedir?

Respecto a 2024, último año que con Jordi corrimos en Avilés, el rally tenía dos tramos idénticos, un tercero igual… pero al revés (o sea, nuevo) y un cuarto también nuevo con una franja intermedia de unos 6 km calcada a hace dos años, que fue de buen aprovechar. Llegamos a Avilés en avión el martes 7 a primera hora de la tarde y afrontamos inmediatamente, con las maletas en el coche de alquiler, el primero de los tramos que para nosotros era nuevo. Ese día tuvimos una cita en el estudio que el gran Luis Rivaya tiene instalado en su local de Villaviciosa, en el que cada martes emite el programa Grip a través de Onda Peñes.

El local está abigarrado con todo el material que Luis y La Chalga Pro han ido produciendo durante más de 40 años de actividad por toda España, con las paredes repletas de fotos y recuerdos que denotan que allí se encuentra una parte importante del fondo de imágenes que se han producido sobre los rallyes de nuestro país, un auténtico archivo nacional que, como el de Aymamí en el tema fotográfico, es un material imprescindible para entender –y recordar– la historia de nuestro deporte.

En realidad, la hora bien cumplida de radio que duró nuestra presencia en la sede de La Chalga fue diseñada por el bueno de Luis como un diálogo más que como una entrevista al uso. Salieron cosas divertidas, otras que pretendían ser más serias y también arreglamos el mundo, todo en directo, una velada la mar de agradable que nos coordinó Juancar Álvarez, un auténtico sherpa local al que acompañaba esta vez su familia.

Entrenamos bien y durante la semana comprobamos las particularidades de la conocida meteorología asturiana. El rally era todo en un día, sábado 11 de julio, con ese dichoso orbayu que dejó los dos primeros tramos, Serín-Tamón y Solís-Llanera, con ese toque tan habitual entre ligeramente húmedo y sospechosamente deslizante. ¿Salimos fuertes? A ver, tranquilos no salimos, corrimos pero en todo caso con algo de cautela, lo que nos permitió hacer el primer tramo sin contratiempos y comprobar como empezaba todo. ¿Resultado? Cuartos, con un buen parcial a mitad de tramo que empeoró algo al final, lo que indica que en la angosta pero veloz segunda parte debimos correr algo menos.

En el segundo… ¡oh sorpresa! Pinchamos a menos de 2 kilómetros de la salida, aunque lo de pinchar no fue exactamente así, ya que el neumático quedó intacto pero al tocar algo en una cuneta hizo que la llanta delantera derecha se agrietara. Jordi detuvo el M3 en un ángulo que nos permitió sustituir la rueda sin peligro. Perdimos más tiempo del necesario para la operación: no teníamos ninguna práctica en cambiar ruedas. Llevamos 8 años corriendo y nunca habíamos tenido este percance, de modo que nos quedó claro que en cuanto sea posible hay que hacer un ensayo –o dos–, con calma, para reducir el tiempo de trabajo.

En nuestra frenética labor nos sorprendió que no pasara nadie, el control dijo que el coche que nos seguía había tenido un percance, pero al terminar la sustitución retomamos el camino y concluimos el tramo. Nos enteramos en la neutralización de Piedras Blancas que Pau Romero y Tània Comellas habían volcado su Mitsubishi muy al inicio del tramo (sin consecuencias personales) y que la especial no la había podido disputar nadie más, teniendo que utilizar los participantes el recorrido alternativo ya que el Lancer bloqueaba por completo la pista.

Este incidente hizo que los Comisarios Deportivos adoptarán la decisión de otorgar a todos los participantes el tiempo que habíamos hecho nosotros, únicos en concluir el tramo. Una decisión que no perjudicó a nadie ya que todos sumamos el mismo crono pero, por qué no decirlo, eso nos benefició ya que el tiempo perdido por nuestro pinchazo quedaba maquillado y no nos enviaba al fondo de la clasificación.

Los neumáticos no jugaron del todo a nuestro favor y no por la calidad de los Pirelli, que es excelente, sino porque en este giro hubiera sido mejor utilizar los blandos D7 en lugar de los más duros D5 (de calidad media); el piso no estaba para florituras y Jordi estuvo muy concentrado por lograr correr a buen ritmo pero sin más sobresaltos durante toda la parte matinal, esgrimiendo este equilibrio que tan seguro te hace sentir a su lado. Jordi adecuó su pilotaje a los límites que le imponía el delicado asfalto que pisábamos y eso Ventura siempre lo borda.

En la segunda pasada por estos dos tramos proseguimos con nuestro labor: cuartos en Serín-Tamón y ya terceros en Solís-Llanera, afianzándonos en esta plaza de podio pero ya a una distancia difícil de salvar respecto a Ferreiro-Anido (Ford) y Foncueva-De la Puente (BMW), que ya se estaban disputando el liderato.

Tras la asistencia larga de Avilés, afrontamos dos pasadas por La Peral-Santoseso y Grado-La Mortera con ganas de intentar un buen crono en el primero de ellos, de 12,6 km y TC+ para más detalles. Lo intentamos pero los rivales fueron más rápidos, 1 segundo y medio nos sacaron Ferreiro-Anido y algo más de 6 segundos los que marcaron el scratch, Foncueva-De la Puente, cada vez mejores en un terreno con promedios que rozaban los 100 por hora.

Tampoco en Grado-La Mortera pudimos plantar cara a los dos colosos que luchaban por la victoria, con un Cele Foncueva corriendo como un descosido en cabeza de carrera. De nuevo terceros y ya comprendiendo que esa era nuestra posición, lo que por otro lado nos otorgaba unos preciosos puntos para el Campeonato de España, ya que en realidad éramos segundos dado que Ferreiro no puntúa para el nacional.

Los dos últimos tramos fueron para nosotros un poco de compromiso, siempre terceros pero ya sin pretender plantar batalla a los dos de delante, que sorprendentemente intercambiaron posiciones al final debido a los problemas en la dirección del M3 de Cele. Ganó Ferreiro, ese extraordinario piloto que esta vez parecía tener que claudicar ante un Foncueva estelar… pero no, ¡bravo a ambos equipos!

Entramos en Avilés terceros absolutos y segundos en Pre92, lo que haciendo cuentas nos otorga el título nacional en esta categoría, tal como ya ocurrió en ese mismo rally hace un par de temporadas, un resultado que colma nuestras expectativas de principio de temporada.

Echando la vista atrás, este año hemos disputado cinco rallyes. En todos, menos en Avilés, hemos logrado la victoria en la categoría, el balance es bueno aunque el triunfo en la villa del Adelantado se nos resiste, en ambas veces justo por detrás de un Foncueva que no sólo conoce muy bien el terreno, ¡sino que sabe volar sobre este peculiar asfalto! Enhorabuena Cele y David.

Estoy contento por este nuevo título nacional y por concluir todos los rallyes gracias a una mecánica sólida y un buen equipo pero también, es evidente, por acompañar a un pilotazo que es quien lo hace posible todo: Jordi Ventura. Es una maravilla lo que se está viviendo y me alegro que el esfuerzo personal y económico de Jordi se vea premiado de nuevo con un título de España.

Y eso es todo por hoy. Esta vez cambiaremos el plan ya que además de repetir este texto el próximo viernes lo acompañaremos de algunos nuevos comentarios cortos en plan nombres propios del rally. Y con nuevas fotografías, claro. Gracias por leerme, hasta el viernes.

© Josep Autet
14 de julio de 2026
JAS Info Service

Raimon d'Abadal, 29 • 08500 Vic | 938 852 256 | jas@jas.es